Aprendes a esquivar los cachetazos de la vida,
( y a alejar la cara lo suficiente para que se transformen en caricias )
cuando dejas de concentrarte en el puño que viene después;
y te aventuras a dar abrigo a una rosa,
cuando aceptas que posiblemente las espinas penetren en tu piel.
Haces eso cuando sabes que no necesitas explicar los porqués
cuando te arriesgas a que una lagrima salga de tu ser;
y eso pasa cuando sabes que lo que este en juego
es más de lo que puedes perder.
Temblar ante una voz, y no saber que hacer
O elegir entre dos caminos y pensar en qué tan lindo podria haber sido elegir al reves,
es un claro indicio de que algo no anda bien...
y tienes dos opciones: correr y esconderte,
o releer este texto hasta que decidas que hacer.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Que lindo hubiera sido elegir al revés...
ResponderEliminarPor eso hoy miro para adelante y olvido viejos deseos que nunca podrán ser =(
estas re bueno!!
ResponderEliminar